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Columna Editorial. Marzo 2021

Columna Editorial. Marzo 2021

VOLVER A PENSAR "LA ESCUELA"

El año 2021 comienza con el desafío educativo de volver progresivamente a la presencialidad escolar cuidada. Esto nos lleva a pensar (imaginar) la “otra escuela posible”, sin olvidar que la pandemia del coronavirus causó miles de muertes, (y sigue causando) y trastocó la vida cotidiana de toda la población, especialmente la de aquellos sectores que sufren las peores consecuencias de las profundas desigualdades estructurales preexistentes.


						

Pero ese pensar (imaginar) la otra escuela posible, necesariamente será un pensar “colectivo”, para salirnos definitivamente del pensar individualista por el que tanto trabajó (y sigue trabajando) la restauración conservadora encabezada por el ex.

En este sentido, una de las herramientas fundamentales para el pensar colectivo es la recientemente recuperada Paritaria Nacional Docente. Es una instancia promisoria para recuperar los pliegos reivindicativos de las y los trabajadores de la educación y, de esta manera, fijar las condiciones para que se vayan definiendo los nuevos formatos escolares teniendo como horizonte esa tan ansiada “nueva normalidad”.

Esa “otra escuela posible” no se puede construir en el aire, sino que necesita de las condiciones objetivas y simbólicas para su realización, y la Paritaria es una valiosa instancia que nos está permitiendo avanzar en ese sentido: definiendo un cronograma de vacunación para todos y todas las docentes del país, actualizando piso salarial docente y los fondos compensadores, exigiendo la aplicación de los protocolos de salud, higiene y cuidado del ambiente en las escuelas para preservar la salud de las y los estudiantes y de la docencia, regulando las nuevas condiciones para el trabajo docente y restableciendo los Programas de Formación Docente permanente, gratuita y en ejercicio, entre otras cuestiones fundamentales.

Con el diario del lunes, hoy vemos que las escuelas públicas han tenido condiciones más adversas que las privadas a la hora de dar respuestas pedagógicas, dada la desigualdad socioeconómica y la consecuente diferencia en la disponibilidad de recursos, condiciones y herramientas digitales por parte de las familias que asisten a unas y a otras, respectivamente. Este es un serio problema debido al peligro subyacente de que se confundan las causas de la desigualdad educativa y, en lugar de tener en cuenta las condiciones socioeconómicas diferenciales entre la población y la disparidad de recursos en las escuelas, se considere que esencialmente la enseñanza privada es mejor que la pública. Pero este problema no se resuelve sólo con dotar a las escuelas, docentes y estudiantes de computadoras y acceso a Internet (condición obviamente imprescindible que exigimos), sino también con políticas soberanas de formación docente que habiliten usos más complejos de los medios digitales en perspectiva crítica y en oposición a las lógicas basadas en la “compra” de enlatados educativos producidos por las empresas privadas que se dedican a hacer de la educación un negocio más.

Que esa otra escuela, entonces, no sea simplemente caer en la enseñanza que proponen los “buscadores”; es decir, la enseñanza en modo google, donde lo que importa ya no es la profundidad del conocimiento para llegar a la verdad, sino la intensidad de la experiencia emocional, gratificación inmediata y accesibilidad completa. Las respuestas de los buscadores no necesariamente aseguran una educación de calidad, pues lo que se impone como verdadero tiene que ver con las respuestas que cuentan con mayor cantidad de sitios que las direccionan o enlazan, que son más visitadas o referenciadas por más usuarios.

Frente a esta “transformación digital”, para pensar la escuela necesitamos un Estado presente, que garantice la salud de los sujetos de la educación y los derechos laborales de las y los trabajadores de la educación, que disponga de la infraestructura y el equipamiento adecuados, que genere políticas curriculares y plataformas digitales propias que sorteen la dependencia respecto al sector privado y su consecuente mercantilización. Desde nuestra Paritaria Nacional Docente, podemos pelear por ello, y lo estamos haciendo.

Miguel Duhalde

Secretario de Educación CTERA

Buenos Aires, 7 de marzo de 2021.

 

 

 

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