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Columna Editorial. Marzo 2020

Columna Editorial. Marzo 2020

CUIDAR LA MEMORIA

El 24 de Marzo 2020 llega en circunstancias “especiales” que nos llevan a “suspender la marcha pero no la memoria”. El sentido del cuidado cobró tanta importancia que por primera vez no tendremos el Acto en la Plaza, el abrazo emocionado y el grito a viva voz… 

30.000 COMPAÑEROS DETENIDOS DESAPARECIDOS!!! 

PRESENTES!!!! AHORA!!! Y SIEMPRE!!!!

El Acto se reconfigura y toma otra forma en las redes sociales para seguir “cuidándonos” en este nuevo “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia”. Pero lo que se mantiene es el objetivo original de la conmemoración de este día, que es construir colectivamente una jornada de reflexión y análisis crítico sobre lo que significó la última dictadura cívico-militar en la historia reciente de nuestro país.

Entre otras cosas, para nuestra organización mantener viva la memoria, cuidarla, es tener siempre presente el legado de Isauro Arancibia y una de las formas que elegimos para hacerlo es volver a leer con ustedes un párrafo del libro de Eduardo Rosenzvaig, “La oruga sobre el pizarrón”:

“Recibido en la Normal, se preparó un largo año para rendir equivalencias y poder entrar en Ingeniería. Llegó a Tucumán dispuesto a convertirse en constructor de puentes. Pero para ello tenía que trabajar. Obtuvo un puesto de maestro nocturno en la escuela de Ciudadela… Su sueldo de maestro como todos, era la garantía de que saldría a pelear a la calle cuando hubiera indignación al cobrar cheques humillantes. Él no era un mendigo sino formador de hombres libres.

Transitando por los anillos de la miseria, sus niños no aprendían aunque él se esforzaba cada minuto en ellos. Necesitaban comer; fue el segundo aprendizaje. El maestro no solo educa, también debe indignarse. Justo lo que la tradición prohibía… el maestro debía repetir dos más dos es cuatro. Los números estaban obligados a ser ajenos a los panes. Pero para el brazo que levanta el machete, dos horas de pelada de caña, más otras dos, no son cuatro. Y ocho horas son una eternidad…”. 

La memoria es una herramienta que necesitamos cuidar, como a nosotros mismos, ahora y siempre. 

Miguel Duhalde

Sec. Educación - CTERA

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